Huy, ha sido una tarde completita.
Primero ha fallecido el ordenador -sí, éste mismo, desde el que estoy escribiendo ahora-. Y aunque ya lo he arreglado, mmmhhhh, no me fío mucho de la espantada que me ha hecho, así que creo que va a haber que formatearlo pero ya.
Había quedado con P y E para tomar café, pero he bajado un poco antes para mirarme un abrigo. De ésos de persona decente.
Lo malo es que desde que me ha dado por hacer punto masivamente, cuando entro en algunas tiendas me da la risa -¿40€ por esa chufa de minichaquetilla que da asco verla? Es una broma, ¿no? ¿Dónde está la cámara oculta?- además de que voy como una posesa analizando mentalmente el patrón. No es que vaya a ponerme a tejerlo, pero me sale así, qué le voy a hacer.
Los abrigos, un desastre. Son abrigos de poca exposición, vamos que como te expongas más de 2 minutos al frío de la calle te mueres.
Un abrigo de paño de 130€ con un milímetro de espesor es que me produce angustia nada más verlo. Será que soy de Burgos y allí no nos andamos con tonterías, si hace frío, hace mucho frío.
Caput Castellae, prima voce... y un frío que pela.
A la que bajaba he parado en la tienda de lanas, para aprovisionarme para el chal de mi abuelita y una bufanda para mi abuelito. Al final he escogido una lana gris oscura para la bufanda y no me decido entre -siento poner los puntos en inglés, pero es que tengo tal embrollo mental que ya no me aclaro en ningún idioma- el two by two rib, que era mi idea inicial, el twin rib o el fisherman's rib. ¿Alguna sugerencia?
Tengo miedo de que con alguna de las dos últimas me quede una bufanda demasiado rígida y tampoco quiero nada que sea demasiado moderno y convierta en un reto para mi abuelo el hecho de ponérsela.
Una hora y media antes de que tuviéramos que encontrarnos, me he cruzado con P y E por la calle. He aprovechado que no me han visto para arrollar un poco a P -jejeje, es que soy así de mala- que ya iba a cagarse en to cuando se han dado cuenta de que era yo, que soy una cachonda, qué le vamos a hacer ;). Hemos celebrado largamente nuestro encuentro, yo porque me aburro mucho cuando voy de tiendas -cosa que odio hacer, por otra parte- y ellas porque se habían encontrado la biblioteca cerrada y estaban vagando sin rumbo para hacer tiempo hasta que yo bajase, y nos hemos ido a criticar ropa..., y ya de paso a ver si encontrábamos algún abrigo.
P ha aprovechado que hemos entrado en Zara para hacerme entrega de una bolsa de algas nori que me ha traído expresamente del culo del mundo porque aquí no las encuentro y lo hemos vuelto a celebrar largamente ante la estupefacción del guardia de seguridad, que no entendía cómo era posible que una bolsa con una pinta tan horrible pudiera hacerle tanta ilusión a nadie.
Después de pelarnos de frío esperando a E2, hemos ido a comernos un trozo de tarta a ese sitio tan genial -sí, exactamente, donde ponen esas tartas taaan ricas; cómo me gusta salir con mis amigas ;)-.