Voy a comprar el billete de bus esta tarde, para irme mañana o pasado a casa a ver a mis padres y a mis abuelos.
La verdad es que no tengo muchas ganas, porque allí hago bastante poco y porque suele ser sinónimo de ir al dentista -como lo es en este caso- y no creo que sea algo que a nadie le guste.
Intentaré aprovechar para encontrar algún regalo para mi chico, aunque si no lo he conseguido todavía aquí, no sé cómo me las voy a ingeniar en el pueblo. Quería haber ido esta tarde, pero después de la conversación que tuvimos anoche no me apetece mucho.
La única ventaja que le veo al viaje, aparte de la evidente de visitar a mi familia, a la que hace una eternidad que no veo, es que justo enfrente de mi dentista hay una tienda de lanas, jejeje.
betty — 07-12-2005 22:29:41