Peligro de derrumbe en la antigua Roma
Los italianos están orgullosos de “su antigüedad”.
Hace 2 mil años, los romanos dominaban el mundo y el
recuerdo aún les mantiene alta la autoestima. Por eso
cayó como una bomba la noticia de que numerosas
construcciones antiguas en Roma están amenazadas de
derrumbe.
La Domus Aurea, el espectacular palacio del emperador
Nerón (37 a 68 d. C.), una de las grandes atracciones
turísticas de la ciudad, tuvo que ser cerrado por
razones de seguridad. Incluso en el Coliseo, el
emblema de la Ciudad Eterna, se filtra el agua de la
lluvia.
Los arqueólogos se manifestaron indignados: la culpa
la tienen los recortes en el presupuesto de Cultura
que dispuso el gobierno del primer ministro Silvio
Berlusconi, afirman. Pero en realidad el problema
existe desde hace tiempo. Angelo Bottini, director de
la oficina de Arqueología de la ciudad, está
desesperado. La situación es cada vez más peligrosa.
Según sostiene, desde hace años debe renunciar a obras
por falta de dinero. “En realidad, sólo puedo decidir
qué dejo derrumbarse”, añade lacónico.
Sólo la restauración de la legendaria Casa de Oro de
Nerón –uno de los palacios de la antigüedad más
ostentosos del mundo– costaría unos 60 millones de
euros (unos 71 millones de dólares).
Y eso que el edificio fue abierto al público en 1999.
En 2001, ya hubo una advertencia: se derrumbó el techo
de una de las salas. Por suerte, no había visitantes y
no ocurrió ninguna tragedia.
Pero no sólo la residencia de Nerón y el Coliseo están
afectados. Hace poco, se derrumbó un muro de diez
metros de largo en el monte Palatino.
También se encuentran amenazados y en situación
precaria las termas de Caracalla y el antiguo
acueducto. Debido a la situación, el ministro de
Cultura, Rocco Buttiglione, hizo una advertencia
pública. “Italia debe decidir cómo maneja su legado
cultural”.
Como uno de los peligros, el jefe de la oficina
arqueológica menciona las fuertes lluvias. Desde hace
al menos dos años, se registran precipitaciones cada
vez más intensas.
“El agua penetra la piedra de los monumentos”. La
piedra se fractura y las heladas del invierno la dañan
aún más. “Hacen falta medidas extraordinarias”.
La cifra estimada fue calculada en entre 300 y 400
millones de euros (entre 360 y 480 millones de
dólares). Pero en vez de eso en los últimos años se
recortaron unos 50 millones de euros.
La situación empeora si se tiene en cuenta que el
cierre del palacio de Nerón, del que hasta ahora sólo
se habían desenterrado y abierto 32 de las 150 salas,
supone pérdidas anuales de alrededor de 500.000 euros
en entradas.
El cierre del Coliseo sería una catástrofe. Unos 3,5
millones de visitantes dejan allí cada año 21 millones
de euros.
Para compensar, es posible que los turistas tengan que
desembolsar más dinero en el futuro. “Estoy a favor de
que volvamos a cobrar entrada para el Foro Romano”,
comenta un experto romano. Hace sólo ocho años se
suspendió el cobro de entradas para las ruinas más
famosas del mundo.
La amenaza de derrumbe, sin embargo, no se limita a la
capital italiana. Desde hace diez años los arqueólogos
trabajan para establecer un mapa de los riesgos que
existen en toda Italia. Aún no está acabado, pero se
dice ya que hay 400 monumentos en peligro.
Fuente: http://www.milenio.com/nota.asp?id=251299