No sé si alguna vez habéis tenido una conversación del tipo ¿quién puede más: Batman o Superman? con vuestros pitufos allegados.
¿Y si cambiamos a Batman por los soldados de Napoleón y a Superman por los piojos?
Seguro que ésa no. Pero no os preocupéis que si alguna vez aparece la disputa, tendréis ya la respuesta.