De las cuatro platys que compramos ayer -juraría que son todas hembras, pese a que pedí tres hembras y un macho- sólo nos quedan dos.
Supongo que antes o después tenía que pasar, aunque no entiendo qué es exactamente lo que ha pasado. Sólo espero que no se extienda.
Ah, por cierto, esta mañana, cuando me he levantado y he ido a ponerles el rancho darles el desayuno no os imagináis qué me he encontrado en el acuario: unas simpatiquísimas y pequeñísimas copias de mis guppys que se desplazan a velocidades de vértigo. ¡Tenemos alevines!
Me gustaría poder grabarlos, pero es que se esconden tan bien es que difícil que se viera algo. Espero que sobrevivan unos cuantos a la voracidad de sus compañeros de celda acuario.