Consideraciones sobre el doctorado (I)
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Making a living • Fecha: 25-01-2006 13:21:30
Estoy muerta de sueño -y desde que conocéis mis rarezas, ya sabéis que es algo que llevo fatal-, pero ni me gusta echar la siesta -eso también lo sabéis-, ni es hora, ni voy a poder hacerlo esta tarde porque tengo clase.
Además, esta mañana me he pegado un madrugón para llegar a la facultad y que me dijeran que me volviese a casa, así que he tenido tiempo para hacer más relaciones sociales de las que solemos últimamente -porque si nos pasamos el día currando no puede ser todo a la vez- y he podido constatar varias observaciones que me venían pareciendo desde hace tiempo tan llamativas que me estaban empezando a preocupar:
Lo primero, lo más importante, lo que menos me preocupa y lo que más espero que dure es: la erótica del poder. La verdad es que poder real, ninguno, pero esto de ser doctoranda-cuasi-doctora le da a una un caché y le abre unos horizontes nuevos que no están nada mal ;D. [risa maligna: MMMMUAJAJAJAJA]
Existe un porcentaje alarmantemente alto de [autoproclamados] intelectuales que se creen demasiado inteligentes como para cruzar siquiera el saludo con el resto de sus compañeros de clase, a los que no sólo ignoran deliberadamente, sino que cuando no lo hacen, aprovechan para ridiculizar sus posiciones siempre que se les presenta la ocasión. Por supuesto, sobra decir que entre ellos no pueden ni verse y se ponen todas las zancadillas que pueden.
Sorprendentemente, y no me explico por qué: parece que otro mínimo porcentaje de los restantes, de gente más o menos normal, no sé si es que me tiene demasiado respeto, no sé si es que me ven como una intelectual de las del punto anterior, no sé si es que sufren una timidez irrefrenable, pero parece que les daba miedo hablar conmigo. No alcanzo a comprender los motivos, la verdad. En todos los años que llevo en la facultad, si por algo me he caracterizado siempre es por tratar con todo el mundo -con todo el mundo que se ha dejado, que hay gente que parece que les das asco desde el día en que te conocen y nunca llegas a descubrir por qué-, siempre saludo, siempre pregunto qué tal, siempre soy amable y sonriente... No sé. No sé. El caso es que hay gente con la que estoy empezando a hablar ahora y me da la sensación de que se sorprenden de que sea un ser humano. Yo es que no entiendo nada. Si no creo que hubiera en clase nadie más sociable que yo.
Ya seguiré con este post en otro rato, que ahora tengo que comer.
Escrito por
liuia drusilla
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¿intelectuales autoproclamados? jeje...deben ser legión porque de esos te encuentras en todos sitios :P
Lía — 26-01-2006 09:54:59
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Es curioso, éso que comentas en el primero punto ("Lo primero...") yo también recuerdo haberlo experimentado al principio de la tesis, una semi-excitación, de sentirte importante. Cuando estaba a la mitad, enfrascado en el trabajo de investigación, ya empezó a desaparecerme. Cuando llegué al cuarto final, redactando los artículos y el cuerpo de la tesis, me sentía tan "quemado" de mi/s director/es que incluso en ese momento estuve tentando de tirarlo todo por la borda. Ahora, 12 años después de defenderla (es un decir... todo es un poco pantomima) encuentro que el doctorado sirve, si o te quedas en la Uni (o el CSIC) o estás dispuesto a dar la vuelta al mundo en 80 posdocs, pero fuera de ese "extraño círculo", con lo que me quedo del doctorado es con la experiencia humana.
Pipero — 26-01-2006 18:46:51
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Lia He desarrollado una teoría según la cual se reproducen por esporas, así que van donde el viento los desperdigue sin más problemas, por eso llegan a tantos rincones recónditos del mundo ;), jajaja.
Pipero, más bien quería expresar lo contrario: efectivamente, y sin llegar al cuarto final, no he llegado a sentirme importante, ni descubriendo nada, de hecho, estoy hasta las narices de mi director desde hace una temporada y, aunque estoy aprendiendo bastante, no creo que valga lo que he pagado por el curso -vamos, eso seguro-. Pero, contra toda lógica, algunos de mis conocidos han empezado a lanzarme miadas aviesas y maliciosas, de ésas de ven pacá mozaaaa, que tengo tierraaaasss, amos arrejuntar los cacharros de mear a la eraaaa. Vamos, que yo no me siento más especial ni más letrada, pero parece que a ellos sí les da esa impresión, jajaja. liuia — 26-01-2006 19:03:20
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